Gracias a MundoSaxo.com.ar encontré un texto reducido pero explicativo sobre algunos puntos de las boquillas.

Según dicen los maestros, un saxofonista puede viajar sin su saxo pero no sin su boquilla. Y la afirmación es terminante: es mejor tocar con una buena boquilla y un mal saxo y no al revés. La boquilla es la encargada del sonido y se sabe, que con un buen sonido se toca mejor. Pueden ser de distintos materiales, pero las más requeridas son las de ebonita (pasta) y las de metal.
Como criterio general, se puede asegurar que existen boquillas apropiadas para los dos puntos extremos del sonido de un saxo: opaco (música sinfónica) y brillante (rock).
Las boquillas difieren entre ellas no tanto en la apertura (distancia entre la punta de la caña a la punta de la boquilla) sino en las diferentes cámaras.
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