Hace unos días caigo en una web española (no recuerdo cual), en la misma estan disponible para la descarga las 5 ediciones de la revista “Viento“, una publicación de ese país con notas varias sobre el tema que nos interesa. En una de ellas encuentro un artículo bastante completo sobre las boquillas: ¿Jazz… Clásico? de J.P. Gauvin.

Me he tomado la libertad de agregarlo aquí para todos

Preguntas que cada uno de nosotros puede plantearse dado el gran número de referencias de boquillas que existen en nuestro catálogo. Las diferentes series de boquillas pueden corresponder cada una a una estética de sonoridad propia al músico, a partir de aquí: el sonido puede ser timbrado, cálido redondo, brillante etc.… Un vocabulario muy amplio que cada uno hace suyo, la definición de sonido nos lleva a veces a la incertidumbre y a la confusión. Todo esto es muy subjetivo y el o los adjetivos utilizados no serán, siempre, representativos de un estilo de sonido particular. La sonoridad muy redonda para algunos, será traducida para otro músico como un sonido sordo y a veces asociada a una boquilla cerrada; las boquillas de concepción timbrada pueden ser apreciadas como tal o bien al contrario, ser consideradas como una referencia de sonido rico y homogéneo, favoreciendo el registro agudo… El parámetro esencial en este aspecto es, ante todo, la capacidad de adaptación y la facilidad de la embocadura del músico y bien entendido, una caña adaptada. He aquí algunos ejemplos que se asociarán al estilo de música practicada.

La estructura de la boquilla: Es un reagrupamiento de parámetros que permiten obtener un efecto acústico que no forzosamente está en adecuación con la llamada ciencia acústica. En Vandoren, el cuidado aportado a la realización de una boquilla está directamente ligado al grado de exigencia artístico de una mayoría de músicos. Las diferente series, bien sea la V5, Optimum, Java, Jumbo Java o bien V.16 tienen cada una respuestas bien precisas que podemos asociar indirectamente a estilos diversos de música.

La elección Clásico: es favorecer la redondez y la pureza de sonido, estos se deben, en parte, a algunos parámetros esenciales tales como: la forma del techo (plano de preferencia) y en consecuencia un gran volumen de cámara, continuando con el diseño de la curva de la tabla, su largura y a veces el aspecto del cordón. La boquilla AL3 serie Optimum: con su cordón ancho, es un buen ejemplo de compromiso entre la facilidad de emisión
y el carácter sonoro. Un cordón estrecho, como la A28 por ejemplo, le dará sin ninguna duda otra dinámica, pero en detrimento de la calidad del sonido.

La serie V5: propone, como media, un mínimo de 3 tablas por modelo del soprano al barítono. La referencia 27 es común a los cuatro instrumentos. La serie Optimum: dos aberturas se proponen para cada instrumento. Las best seller son: para soprano S15 y SL3, para el alto la A28, AL3 y AL4, para el tenor, son especialmente la T20, TL3 y TL4, para barítono, la BL3 y la A35 son las más utilizadas.

Una de las reglas acústicas básica consiste en equilibrar la relación del volumen entre la cámara y el volumen del paso del taladro, este en el apartado del clásico tendrá diferentes formas, bien cuadrado o bien simplemente redondo, lo importante no es su forma sino únicamente el volumen que representa. La configuración, la estructura de algunas boquillas lleva a pensar musicalmente otras cosas, la ejecución, la manera de hacer sonar una boquilla corresponden, ante todo, a un contexto musical, la frase clásico o jazz es, por tanto, muy personal. La flexibilidad de la embocadura y la capacidad de adaptación son igualmente elementos complementarios a la expresión del saxofonista.

La elección jazz: Es ante todo las formas abombadas o anguladas del techo, asociadas al volumen de la cámara las que van a determinar la resonancia de la boquilla. El parámetro: abertura de la tabla de la boquilla es, por supuesto, más importante que en las boquillas de clásico, pero permaneciendo, no obstante, muy accesible. En general, cuanto más reducida sea la cámara de la boquilla, más timbrado será el sonido, es evidente que este equilibrio debe asociarse con el volumen del paso del taladro.

Boquilla serie V.16… soprano, alto, tenor ebonita… Desde hace pronto hará 10 años que la boquilla de alto V.16 se reafirma como la referencia en el mundo jazzistico, tanto desde el punto de vista de la fabricación como de su valor artístico. No es nuestra costumbre citar nombre de jazzmen que la han adoptado, la lista sería larga y todos son unánimes. Esta boquilla, que sea abierta o cerrada mantiene su equilibrio (grave y agudo) y su timbre nos recuerda, sin lugar a dudas, sonoridades ineludibles de grandes nombres del Bop. El label V16, será en un futuro próximo una gama de boquillas, no solamente para alto, sino también para el soprano y el tenor, en perfecta adecuación con las cañas V16, Java y por supuesto ZZ (jazz).

La boquilla de soprano: El desarrollo técnico y artístico asociado a la brillantez y profundidad de sonido de esta nueva boquilla V16, manteniendo la identidad del saxo soprano. La concepción de la cámara de la boquilla, más bien inhabitual, es el resultado de una estrecha colaboración entre fabricante y perspicacia del artista – Se presentará en 3 aberturas: S6 – S7 – S8.

La boquilla de tenor: El jazz en general es un lenguaje que se articula alrededor de artistas que han sabido marcar sus épocas, y por esta razón se asocia el material. Personalidades destacadas tales como Stan Getz y Joe Henderson han contribuido indirectamente a este (atragantamiento) entusiasmo actual por las boquillas de saxo tenor de ebonita.

Las boquillas Vandoren Java y Jumbo han mantenido una cierta notoriedad, y el desarrollo reciente de la nueva boquilla de ebonita V16 para tenor va a consolidar esta imagen. El concepto de esta boquilla es, ante todo, una inspiración muy metódica de las influencias de esta época – Se presentará en 3 aberturas: T7 – T8 – T9. Por el contrario, la ineludible tenor metal, es sin ninguna duda gracias a la V16 una referencia en término de rendimiento, precisión y amplitud sonora.

Boquillas serie Java y Jumbo Java: La dominante de estas boquillas está, ante todo, basada en el timbre, la serie Java es un compromiso entre timbre y potencia, la Jumbo, por el contrario, domina en el aspecto de la brillantez. Las distintas situaciones acústicas o simplemente el estilo de música hacen de esta boquilla una referencia. La dinámica y el volumen sonoro de estas boquillas son comparables a ciertas boquillas de metal consideradas potentes. El confort de la embocadura con las boquillas de ebonita es innegablemente reconocido como tal. La A45 alto o bien la T75 e incluso la T95 son en este terreno las más utilizadas.

En resumen… las aberturas de cada modelo de boquilla son un compromiso entre el largo de la curva de la tabla, el perfil de la propia curva y por supuesto la abertura anteriormente citada. Las cámaras son igualmente uno de los parámetros determinantes del sonido, de la resonancia de la boquilla. Estas variantes en las formas interiores determinan la dinámica sonora. Una boquilla abierta no es sistemáticamente difícil de controlar, dependerá, por supuesto, de la elección de la caña y de la curvatura de la tabla de la boquilla. La exigencia y el cuidado aportados a la realización de nuestras boquillas, son hoy el label de calidad reconocido por los artistas.



Amante de la música y la tecnología en todos sus sentidos; centrado en los últimos años en la Web 2.0 y sus derivados. Obviamente saxofonista. Llevo soplando desde el año ´ 93 y en todo este tiempo atravesé por diferentes formaciones musicales. (EX) Estudiante de Ciencias de la Comunicación (KARMA!!!) y el ideólogo de este sitio. También estoy en Google+