Entrevista con el saxofonista norteamericano, que se presenta hoy en el festival

“No hago jazz, tampoco música clásica, hago mi música, que está entre el jazz y la música clásica, y entre la izquierda y la derecha”, dijo el saxofonista Anthony Braxton en su encuentro con LA NACION, ayer, a poco de arribar a Buenos Aires.

Este artista, verdadero genio musical contemporáneo, se presentará hoy, a las 21.30, en el festival, con el Diamond Curtain Wall Trio (Taylor Ho Bynum en trompeta y trombón, y Mary Halvorson en guitarra).

Es la primera visita de Braxton a Sudamérica y el segundo concierto con esta propuesta, que resulta integradora de sus dos proyectos anteriores, Ghost Trance Music y Falling River Music.

Este músico, nacido en Chicago, en junio de 1945, es uno de los artistas más interesantes y controvertidos que surgieron del jazz posterior al bebop. El trompetista Dave Douglas definió, recientemente, sus conciertos como un “evento único” en materia de creatividad


“El Diamond Curtain Trio está basado en un programa interactivo y visual sobre el que desarrollamos nuestra música, que tiene dos fuertes componentes, la composición y la improvisación”, explicó Braxton y agregó que el programa fue desarrollado en la Wesleyan University, donde dirige su cátedra de creación musical.

“El programa desarrollado nos permite avanzar sobre un proceso de interpretación basado en estructuras ya trabajadas y buscar un sonido particular con el que podamos expresar el momento y nuestra historia”, expresó este artista, que en el saxofón alto conjuga la cercanía del bop con la distancia de la música experimental, influido instrumentalmente por saxofonistas como Wayne Marsh, John Coltrane y Paul Desmond.

-¿Cuán cerca del jazz lo deja la propuesta del Diamond Curtain Wall Trio?

-No hago jazz, tampoco música clásica. Hago mi música, que está entre el jazz y la música clásica, la derecha y la izquierda, la democracia y el populismo.

La música de Braxton tiene una forma fascinante pues descubre el universo creativo de un artista. Sus formas no son las habituales; su arquitectura es tan variada que trasciende los géneros y su certeza es la de no detenerse. Figura importantísima dentro de la vanguardia, dejó atrás su proceso de relectura de standards para sumirse en su propio mundo de composición e improvisación. “Nuestro concierto tendrá un alto componente de improvisación surgido de las composiciones”, dijo el artista.

Aunque la música carece de líneas prefijadas, la sencillez de sus trabajos tiene quizá más un enfoque estético que político, aunque faltaron en la entrevista sus definiciones. “Estados Unidos ya no es una superpotencia; piense que estamos en manos del estúpido de George Bush”, dijo el músico, un artista políticamente comprometido con un pensamiento progresista y antibélico.

A lo largo de su carrera, el solo ocupa un lugar importante. Una suerte de expresión de su permanente deseo de libertad. “Somos improvisadores y nuestro concierto mostrará eso”, dijo el músico, un artista que tiene a la libertad y la falta de prejuicios como sus principales banderas creativas.

César Pradines
Con la colaboración de: Carolina Alfonso

Agenda

Hoy

16 Orquesta Horizontal – Colectivo de Compositores (Escenario Celeste).

16.30 Saxofónicos, con Santiago Fernández en barítono, Hernán Bruno en tenor, Lucas Delgado en alto y Griselda Sardas en alto y soprano (Espacio Verde).

17 Carlos Campos (Escenario Celeste).

18.30 Alejandra Martín, con Manuel Ochoa en piano, Juan Pablo Navarro en contrabajo y Luis Cerávolo en batería (Escenario Celeste).

19.30 Adriana Deffenti. La brasileña se presenta con Angelo Primon y Marcelo Corsetti (Escenario Verde).

20 Juan “Mono” Fontana, presenta Cribas (Escenario Celeste).

21.30 Anthony Braxton Diamond Curtain Wall Trio – Estados Unidos (Escenario Azul).

En El Dorrego, Dorrego y Zapiola, con entrada gratuita.

Fuente: La Nacion