Ya sea el estilo que más nos guste, o la mismas aspiración hacia donde queremos ir en cuanto al sonido, el proceso de mastering es uno de los rockolapilares fundamentales en cualquier agrupación ya sea de jazz, blues, rock, clásico (lo que sea…)

Porque empiezo diciendo esto?, pues muchas veces mantengo en el mismo Foro de Saxo Argentina como vía email conversaciones con usuarios de todo el mundo, pero hay muchos de la llamada “vieja escuela” (al menos así les digo) donde consideran que el proceso de mastering dentro de un disco de jazz no es necesario. Leo comentarios donde por ejemplo me dicen “el jazz debe tener un sonido crudo donde cada instrumento se muestre como tal sin pasar por una computadora“.

Pues a mi entender, ese pensamiento es errado y un poco arcaico, no?, partamos de la base de como podemos definir mastering o masterización (según la definición de amigos que están en el tema):

La masterización como tal, es el último escalón al que debemos acceder en la escalera del proceso de producción de cualquier disco. Se trata de un control de calidad para poder pulir detalles tanto de volumen como de pequeños errores en el mismo sonido que se pasaron por alto durante la mezcla y la grabación. Si bien no se producen situaciones mágicas en este proceso, es fundamental poder llevarlo a cabo para tener un producto final terminado y de calidad.

Así mismo, cualquier estudio de mastering que conozca su trabajo puede fundamentar este proceso mostrando lo que nosotros realmente queremos lograr.

Con esta definición, es que nos quieren mostrar, que si un disco sale con un sonido crudo (como los que me comentaban en los emails), pulido, con efecto o no, va a depender del mismo proceso de masterización que se le haga. Si en la época que vivimos escuchamos un disco de jazz, funk o cualquier estilo y pensamos que no paso por el proceso de masterización, me parece que estamos equivocados. Todo pasa por ahí.

Esto es sólo una opinión en base a lo que conozco y he hablado con algunos profesionales de estudios de grabación.